Aún no terminan su misión
Cualquiera que ésta sea.
Persisten, no se extinguen.
Aún existen
Los ángeles en la tierra.
Qué fue si no
El blanco flote de una pluma
Desprendiéndose de un vuelo
Que llegó hasta mí, desde un ángel,
Separándome del suelo.
Aunque parezca inusual,
Llevaba un mensaje
Aquella pequeña porción
De plumaje celestial.
Para mi sorpresa, me incluía,
En fino y níveo lenguaje,
Como breve pero risueña parte
De un nocturno estrellado paisaje.
Me decía,
En amables líneas
Con la anécdota, quizás más dulce,
Quizás más bella,
Que fui parte de su tiempo.
Recordado, por un ángel,
En el brillo de una estrella.
No se me convence.
No se me disuade.
Tan hermoso detalle
No pudo llegar si no
Del grácil fulgor
De la mente de un ángel.
Aún no terminan su misión
Cualquiera que ésta sea.
Persisten, no se extinguen.
Aún existen
Los ángeles en la tierra.
Cualquiera que ésta sea.
Persisten, no se extinguen.
Aún existen
Los ángeles en la tierra.
Qué fue si no
El blanco flote de una pluma
Desprendiéndose de un vuelo
Que llegó hasta mí, desde un ángel,
Separándome del suelo.
Aunque parezca inusual,
Llevaba un mensaje
Aquella pequeña porción
De plumaje celestial.
Para mi sorpresa, me incluía,
En fino y níveo lenguaje,
Como breve pero risueña parte
De un nocturno estrellado paisaje.
Me decía,
En amables líneas
Con la anécdota, quizás más dulce,
Quizás más bella,
Que fui parte de su tiempo.
Recordado, por un ángel,
En el brillo de una estrella.
No se me convence.
No se me disuade.
Tan hermoso detalle
No pudo llegar si no
Del grácil fulgor
De la mente de un ángel.
Aún no terminan su misión
Cualquiera que ésta sea.
Persisten, no se extinguen.
Aún existen
Los ángeles en la tierra.
